Hago saber para que conste en acta, que para mi hay cosas que no acaban; que llevo el corazón despierto, con el amor grabado a fuego lento; quiero decir que voy sin armaduras; que vivo aquí por si te quedan dudas; que digo siempre lo que siento; que saco fuera lo que llevo dentro. Tiro de mí cuando me faltan ganas; voy por ahí sin plomo entre las alas; me dejo el tipo en cada intento; comparto el alma pero no la vendo. Y sé que parece fácil ; sé, que resulta happy ¿y qué?, si no crees en lo que siento que te den un millón de besos; sé, y te lo confieso que ni me importa ni me va tu cuento. Y se, que es mucha insensatez ir sin trampa ni doblez; pero es claro, lo que hay es lo que ves; tú vas de duro, del lado oscuro, yo prefiero el corazón desnudo. Si no te gusto ya lo siento; soy un desastre pero no me invento.
martes, 24 de mayo de 2011
martes, 10 de mayo de 2011
Somewhere in London,.
Te perdiste en el huracán. Viste cómo son las cosas. Te aferras. Te aferras. Te aferras y, el viento, te lleva igual. Que los dioses te protejan donde vayas y que, los santos, te cuiden en el mar. El olvido, no perdona. Viste cómo son las cosas. Del polvo venimos. Andamos. Después, todo al polvo va. Yo no creo en volver a empezar. Lo que un día ví, no lo veo más. Veo una serpiente amarilla, violenta. Se muerde la cola. Tanta estupidez, tanta vanidad. Y, lo que fue hermoso, nunca más ya lo será. Llueve y está gris. El sol ya vendrá. Casi siempre, está nublando en London Town. Y, así se pasan los años. Viste cómo son las cosas. Volvemos. Volvemos. Volvemos, al fin, al mismo lugar. Mientras tanto, fumo un faso en London Town. Ella dice que está bien. Él dice que está mal. No se cansan nunca de actuar esa misma pena. Tanta estupidez, tanta vanidad. Y, lo que fue hermoso, nunca más ya lo será. Llueve y está gris. El sol ya vendrá. Buena suerte, nene, desde London Town
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